El proyecto CAS de creación de un
poemario ilustrado ha sido un proceso que me ha acompañado a lo largo de todo
el programa del diploma y que está cerca de quedar completado.
En las últimas semanas hemos
terminado de sellar los asuntos contractuales con la editorial, y ahora mismo
acabamos de terminar el diseño de la portada y los marcapáginas para el libro
(algo en lo que aunque me he implicado, participando y aportando ideas, pero
que sin embargo ha dirigido y ejecutado en su mayor parte mi compañera Mara,
dadas sus habilidades para la ilustración). El diseño de la portada será
revelado pronto -pero de momento queda bajo secreto de sumario ;). Cuando esté
disponible lo adjuntaré a esta reflexión para poder acompañarla con una imagen
apropiada.
Ha sido un proceso largo que ha
requerido esfuerzo y constancia (resultado de aprendizaje 3 y 4), a lo largo
del cual he aprendido a conocerme a mí mismo a través del arte. Mi mayor
implicación en la poesía me ha llevado por primera vez a atreverme a recitar en
público, lo que me llevó al genial mundo del slam (concursos de poesía)
(resultado de aprendizaje 2). Volví a participar hace unas semanas en la última
edición del certamen Poetry Slam Malaka. Un vídeo de mi actuación puede ser
consultado a través de este enlace: https://drive.google.com/file/d/10SmR49w4RNcf4aYquwG5EH8JhEmm9-pE/view?usp=sharing
La aventura no acaba aquí: en los próximos meses, cuando el poemario se imprima y publique, Mara y yo recorreremos centros culturales y educativos para promover la poesía.
En este proyecto, he disfrutado
mucho colaborando con mi amiga Mara Gregor, y es sin duda la ocasión en la que
más satisfecho he estado con un trabajo en equipo (resultado de aprendizaje 5).
Al mismo tiempo, he sido capaz de progresar en mi forma de escribir, desde textos
más infantiles, centrados exclusivamente en la temática romántica, hacia una
visión más consciente y profunda, considero, del mundo que me rodea. A través
de mis versos he expresado aquello que considero debe cambiar en la realidad
(resultados de aprendizaje 6 y 7), y es que creo que el arte es nuestra última
esperanza para cambiar el mundo.
Sí, nuestra última esperanza. La
política nos ha fallado, nos falla todos los días. Y difícilmente un sistema
enfermo podrá ser cambiado con los propios instrumentos del sistema. No se
puede cambiar la política desde la política, es algo equivalente a tratar de
cortar una navaja empleando para ello esa misma navaja. La rigidez inherente a
toda estructura de poder la hace invencible ante toda fuerza revolucionaria que
trate derribarla desde dentro. Por ello, solo nos queda el arte, y por ello
pienso usar el arte. Creo que el primer paso para transmutar la realidad es
expresar, con fuerza y claridad, cómo deseamos verdaderamente que sea. ¿Y qué
mejor forma de expresión, pura, verdadera, enamorada, que el arte?
Comentarios
Publicar un comentario